Me desperté angustiada, había tenido una pesadilla, soñé que una gran tormenta inundaría el poblado y destruiría mi casa juntamente a las del resto de la gente.
La mañana siguiente, cuando me levanté estube pensando en irme a otroa país más rico donde pudiera mejorar mi vida i vivir sin tanta miseria. Además acababa de reicibir noticias de mi primo; él se había ido hacía un par de años y la vida allí le iba algo mejor. Pronto me decidí i tomé la decisiión de coger lo imprescindible e irme para empezar una nueva vida.
Me dirigí al puerto dónde se ofrecia viajar a la Peninsula por 1200€, en lo que llamaban "pateras". Yo sabía que era muy arriesgado, pero también sabia que podia morir enmedio del mar; pero yo no podia costearme algo mejor porque no tenía suficiente dinero.
Al llegar a Almeria tuve que buscar un alojamiento donde viivr y un trabajo para poder pagar los gastos que se acumulaban. Lo único que encontré fue un piso de gente procedente de otros países. El piso no estaba mal pero era habitado por diez personas, cuándo ahí solo cabian entre cuatro y seis. Busqué algo mejor, pero el coste era demasiado elevado para mí, así que tuve que conformarme con ese.
Encontre trabajo, pero cuando cogí confianza con los compañeros descubrí que mes estaban explotando a base de muchas horas por un mísero sueldo con el que me costeaba vivir.
Me sentí impotente al descubrirlo, pero aguanté. Pensé que con el tiempo podria mejorar.
Habian pasado unos diez meses desde mi llegada. Cada vez me sentia más miserable, más frustrado...
La gente me miraba mal poer ser immigrante, en el trabajo estaba discriminado i era considerado un simple "peon" cuándo yo trabajaba como un oficial.
Echaba demenos mi poblado, me sentia solo i vivia igual o peor que allí, asi que cansado de este panorama decidí volver.
Allí vivia con pocos avances tecnológicos y todo era mas rural, pero alli vivia peor, sin mi família... ellos eran los que realemente necesitaba, eran los únicos que me podian ayudar.